"A través de mi cámara": El adolescente con cáncer fotografía su mundo.

 

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Os presento el fruto de un año de trabajo junto a un grupo de chicos excepcionales: los veteranos de Asion. Jóvenes que han superado un cáncer y en vez de olvidar todo lo relacionado con la enfermedad y los hospitales, siguen ayudando a otros adolescentes enfermos.
Con la fotografía como medio de expresión y de acercamiento entre adolescentes, hemos hecho diversos talleres tanto fuera como dentro de los hospitales.
El resultado: un libro publicado por Asion con algunas fotos de los adolescentes enfermos, de los veteranos y mías.
Si queréis adquirir un libro, contactad con Asion.
Durante 2011 se celebraron varias exposiciones de las fotografías en diferentes lugares de Madrid.

1.    Arte es todo lo que los hombres llaman arte (DINO FORMAGGIO).

No tiene por qué gustar a mucha gente, ni ser popular. Basta con expresar lo que queremos, y que nos guste a nosotros. Este es uno de los pilares básicos que hemos trabajado durante los talleres.

Desde el punto de vista fotográfico, este libro dista de ser técnicamente perfecto. No pretendía serlo. Si bien, es el trabajo colectivo de muchos chicos y chicas, que han derrochado tanta ilusión en él (o debería decir hemos derrochado). Y creo que hemos logrado el objetivo: transmitir emociones, y mostrar una realidad desde el punto de vista de los adolescentes, y no desde el que creemos que es su punto de vista.

2.    ¿Por qué hemos elegido la fotografía en este proyecto?

Básicamente es un medio de expresión al alcance de todos (¿quién no tiene una cámara digital o un móvil?), y a la vez muy atractiva para los adolescentes. Permite reflejar sentimientos, enseñar nuestro entorno y romper con la monotonía de quién pasa demasiado tiempo en un hospital.

3.    Talleres de veteranos.

Durante los talleres a los veteranos, repasamos dos aspectos. El primero, más técnico, en el que aprendemos a manejar la cámara para tomar la fotografía que yo quiero, y no la que quiere la máquina, y nociones del revelado digital. El segundo, el artístico, es el que realmente da vida a la fotografía. No nos debemos quedar sólo en cómo manejar la cámara, sino buscar y reflejar lo que realmente quiero expresar, a pesar de las limitaciones técnicas.

4.    Hospital.

En general, en el hospital los veteranos enseñaban los fundamentos de la fotografía a los adolescentes ingresados, y sobre todo, practicaban junto a ellos. De esa forma, veían su entorno, a veces  tan reducido, con otra perspectiva. La fotografía no dejaba de ser una excusa, un nexo de unión bastante efectivo entre el veterano y el adolescente.

5.    Vivencias.

Como se pueden imaginar, es un proyecto con una carga emocional muy alta, con muy buenos momentos pero también momentos duros. Hemos tenido que superar muchos miedos. Yo, por ejemplo, me siento incómodo en un hospital, y no digamos si hablamos del área de oncología infantil. Es un miedo irracional, pero que no puedo evitar. Y sin embargo, este miedo se vuelve ridículo cuando acompañas a alguno de los veteranos por los pasillos y salas que tan bien conocen y en los que han pasado momentos tan duros. Y ahora vuelven a estar allí porque quieren, para ayudar a otros.

Cuando realizamos un  taller en el hospital, los chicos nos ofrecen toda una lección de naturalidad y madurez.  Tienen muchísimo que enseñarnos y la curiosidad natural de su edad. Y el taller se convierte en todo un acontecimiento, en la que se sale de la rutina. Una rutina que en muchos casos no salva ya ni la televisión, ni los videojuegos, ni los libros..., porque algunos llevan demasiado tiempo encerrados en una habitación de hospital. Esta es sin duda la mayor satisfacción que nos ha dado este proyecto.

6.    Agradecimientos.

Quiero agradecer sinceramente a los veteranos su participación en este y otros proyectos. Jóvenes que han pasado una mala experiencia, y en vez de olvidarla y hacer las cosas normales de su edad, la mantienen presente para ayudar a otros chicos. Ellos, junto a los adolescentes enfermos y sus familiares, son los protagonistas de este proyecto.

Finalmente agradecer a ASION, y en especial a Manuela, Verónica y Teresa la oportunidad de trabajar con estos chicos excepcionales. Y por supuesto, a mi familia, que también ha participado con su apoyo y tiempo.

Muchas gracias a todos..


EL PAÍS. CAROLINA GARCÍA - Madrid - 14/02/2011

El cáncer infantil a través de una cámara

Pacientes oncológicos plasman sus vivencias en fotos a través de talleres realizados en distintos hospitales de Madrid

A través de mi cámara es un libro de fotografías que recoge las experiencias de adolescentes con cáncer en distintos ámbitos de su vida, fuera y dentro del hospital. No todos están ingresados en la actualidad, también hay algunos que han superado la enfermedad. La obra se ha presentado hoy con motivo de la celebración, este martes, del Día Internacional del Niño con Cáncer. Las fotos han sido realizadas en un taller de fotografía llevado a cabo por el grupo "de veteranos", fue fundado hace tres años y está integrado por chicos mayores de 18 años que han superado el cáncer. Todos ellos, miembros de la Asociación Infantil Oncológica (ASION).

Su objetivo es apoyar a otros niños y adolescentes. "Desde el punto de vista técnico, probablemente el libro no sea perfecto pero no pretendía serlo", ha asegurado Mario Rodríguez, fotógrafo y coordinador del taller. Los jóvenes se han convertido en monitores. Han dedicado parte de su tiempo y conocimiento a impartir cursos de fotografía en distintos hospitales de la capital. En ellos, han aprendido a captar y editar las imágenes que encuentran en su día a día: emociones y sentimientos fuera y dentro del hospital. Todas las fotos se acompañan de textos que recogen en forma de comentarios las reflexiones, dudas y mensajes de esperanza del autor -veterano, enfermo y también padres-.

Para el defensor del Menor, Arturo Canalda, el libro es "un verdadero testimonio" de los protagonistas. Y refleja la realidad como es: "con dolor pero también con alegría". Para él, estas iniciativas ayudan a la sociedad a estar informada sobre este tipo de enfermedades y "eliminar el tabú de muerte segura y ayudar a ver la realidad: que a mayoría de los cánceres se curan y que en el caso de este colectivo en un porcentaje muy alto".

Juan Manuel López Iturriaga, ex baloncestista, ha sido el encargado de elaborar el prólogo. "Tengo muchos mitos en el deporte pero las familias y los pacientes me provocan mucha más admiración", ha afirmado.

ASION, asociación sin ánimo de lucro de padres de niños con problemas oncológicos

ASION, asociación sin ánimo de lucro de padres de niños con problemas oncológicos, nace en el año 1989 por iniciativa de un pequeño grupo de padres que habían pasado por la dura experiencia de tener un hijo afectado de cáncer.

El objetivo prioritario de ASION es ayudar a los niños diagnosticados de cáncer y sus familias a afrontar los múltiples problemas que surgen a partir del momento del diagnostico. ASION trabaja para niños y adolescentes enfermos de cáncer de 0 a 18 años diagnosticados y/o tratados en la Comunidad de Madrid así como para cualquier otro miembro de la familia que lo necesite.